martes, 15 de abril de 2014

Vértigos.

Ni siquiera me apetece ya esforzarme en describir la sensación que me provoca saberme tan pequeña en un mundo tan lleno de maravillas.
Pero creo que es una sensación buena, me hace sentir segura y reconfortada; a veces parece que las cosas buenas superan cualitativa y cuantitativamente a las malas.
Aunque los malos se esfuercen mucho en recordarnos que están ahí y llamen nuestra atención de las maneras más terribles.
Aunque el dolor exista y presione, y nos urja a combatirlo y a olvidar la belleza por atenderle a él.
Aunque parezca que mañana no va a aclararse el cielo, ni pasado ni al otro.
A veces es suficiente con vestirse con el sonido del sol.

Hay que ser felices con lo que tenemos.
Porque resulta que lo que tenemos, es un montón.


domingo, 6 de abril de 2014

Cuando no mire nadie.

Quisiera estar junto a ti 
quisiera ser un planeta
Girando a tu alrededor
Tú borrarías mis huellas.