Odio junio. No sé en absoluto cómo tiene que sentirse una en junio.
Soy una montaña rusa emocional con los raíles atascados por las montañas de apuntes.
Y con los efectos vertiginosos potenciados en un 200%.
Todo esto puede tener efectos perjudiciales en mi salud mental.
Pero.
Dicen que todo tiene recompensa.
Y parece ser que es verdad...
miércoles, 28 de mayo de 2014
domingo, 18 de mayo de 2014
¡Que el telón no se cierra!
Las primeras veces nunca son buenas... O casi.
Esta primera vez ha sido mágica e inigualable.
Porque, ¿quién me iba a decir a mí que asistir un jueves a un aulario a las cinco de la tarde iba a cambiar tanto mi vida? ¿Quién hubiese podido imaginar que gritar ¡Oh dios mío! iba a tener consecuencias tan positivas en alguien?
Yo creo que esto que hemos tenido -esto que tendremos siempre- es algo único y enorme. Que todas las tardes ensayando, todas las escenas inventadas a toda prisa, todos los nervios, las risas, las charlas del director (aunque a él no le guste hablar) han sido, en mi opinión, algo más grande que la vida misma.
Que cada persona en este proyecto, ha sido para mí un mundo por conocer; y que no sé cómo puede haberse reunido tanta gente fantástica junta. Que sólo me salen palabras de gratitud.
Porque el teatro, porque sus actores, han cambiado mi vida. Porque el teatro de repente, sin que nos diéramos cuenta, se ha introducido en nosotros y nos ha enseñado a respirar, a hablar más alto, a no tener miedo a equivocarnos.
Que hemos podido con los miedos, con las horas antes del estreno, con las luchas internas, con las inseguridades, hemos podido los unos con los otros mientras, como si fuese una meta común tácita y prioritaria, nos enamorábamos todos de la misma cosa. El teatro. Este teatro. El nuestro y el de todos.
Que hemos triunfado, que somos vencedores, que nadie va a poder con nosotros nunca.
Lo que me habéis enseñado no se puede poner en palabras.
Gracias.
Indiscreto teatro. 2014.
Esta primera vez ha sido mágica e inigualable.
Porque, ¿quién me iba a decir a mí que asistir un jueves a un aulario a las cinco de la tarde iba a cambiar tanto mi vida? ¿Quién hubiese podido imaginar que gritar ¡Oh dios mío! iba a tener consecuencias tan positivas en alguien?
Yo creo que esto que hemos tenido -esto que tendremos siempre- es algo único y enorme. Que todas las tardes ensayando, todas las escenas inventadas a toda prisa, todos los nervios, las risas, las charlas del director (aunque a él no le guste hablar) han sido, en mi opinión, algo más grande que la vida misma.
Que cada persona en este proyecto, ha sido para mí un mundo por conocer; y que no sé cómo puede haberse reunido tanta gente fantástica junta. Que sólo me salen palabras de gratitud.
Porque el teatro, porque sus actores, han cambiado mi vida. Porque el teatro de repente, sin que nos diéramos cuenta, se ha introducido en nosotros y nos ha enseñado a respirar, a hablar más alto, a no tener miedo a equivocarnos.
Que hemos podido con los miedos, con las horas antes del estreno, con las luchas internas, con las inseguridades, hemos podido los unos con los otros mientras, como si fuese una meta común tácita y prioritaria, nos enamorábamos todos de la misma cosa. El teatro. Este teatro. El nuestro y el de todos.
Que hemos triunfado, que somos vencedores, que nadie va a poder con nosotros nunca.
Lo que me habéis enseñado no se puede poner en palabras.
Gracias.
Indiscreto teatro. 2014.
martes, 13 de mayo de 2014
Hanna Schmitz
"¿Por qué? ¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que ocultaba verdades amargas? ¿Por qué se oscurece el recuerdo de unos años felices de matrimonio cuando nos enteramos de que el otro tuvo un amante durante todo ese tiempo? ¿Acaso porque en semejante situación no se puede ser feliz? Y, sin embargo, ¡éramos felices! A veces un final doloroso hace que el recuerdo traicione la felicidad pasada. A lo mejor es que la única felicidad verdadera es la que dura siempre. Porque sólo puede tener un final doloroso lo que ya era doloroso de por sí, aunque no fuéramos conscientes de ello, aunque lo ignorásemos. Pero un dolor inconsciente e ignorado ¿es dolor?"
-Michael Berg. Der Vorleser.
-Michael Berg. Der Vorleser.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
