Sentándonos en la arena con lo fría que está, y fingiendo que no nos estamos mirando, que sólo a las estrellas. Y pensando por dentro que no hay más estrellas en el mundo que tus ojos y que no vamos a decirnos nada así jamás. Porque vamos por sendas distintas, pero miramos a los lados esperando vernos ahí, saludando con la mano abierta. Y sabemos que es la única manera de sentirnos parte del mundo. Juntos.
Silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario