¿Y si al final todo se reduce a que tu mirada está llena de inteligencia? A que levantas una ceja y haces que el mundo pare. A que no te sujetas a la barandilla para andar por la vida.
Después de tanta tontería, date cuenta, lo abstracto no sirve para nada.
Y yo estoy vendiendo mi alma, firmando contratos que sé que me van a hacer perder para poder crear poesía.
¿Es que estamos todos locos?
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