lunes, 3 de diciembre de 2012

Es.. ya sabes.

No me digas que no entiendo que naufragas.
Hundiendo la nariz en tus asuntos, y bebiéndote.
No quiero que fracase
ésto, que está como matándonos.
Volvamos a los pájaros de antes, pero ocultos.
Metidos en cajas de madera, compremos cerraduras.
Entiende dónde acaba aquel momento, lo que viene ahora, lo que no sé si sabemos.
Piérdeme y que me recoja el viento pero a parte ven y haz como que me atas.
Grítame por si acaso, no se me vaya a olvidar que esto es algo, que esto es alguien.
Que somos alguien.
Capaz, quizá, o quizá no pero yo creo que sí, de andar con las manos sobre las cabezas de esos, y de aquellos, y de todos los que no son. O al menos ya no son.
¿Qué problema tienes con la luna que siempre estás hablando de ella?
Mírate
a
ti
a
nosotros.
Y callaos, joder, que no me oigo.

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