Nos quiero tanto que no sólo te demuestro mi amor; sino que te demuestro el tuyo.
Y ya, de paso, me lo demuestro a mí.
Que de este pedestal, de este alto y gris trono de piedra, no sé quién va a poder desterrarte.
Si te he clavado yo, tornillo a tornillo, tal vez sin siquiera reparar en tu profundo y marcado recelo. En tu lucha inane por resistirte.
No, tú no has tenido nada que ver.
domingo, 22 de septiembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
¡TERRIBLE ODISEA!
Todos los días llego con la misma fuerza. Me siento muy cerca y me repito a mí misma "hoy va a ser el día, hoy voy a conseguirlo". Y lucho. Horas y horas. Pero mi esfuerzo es en vano.
Jamás conseguiré pasarme el nivel 79 del Candy Crush.
Jamás conseguiré pasarme el nivel 79 del Candy Crush.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Mm.
Pasé siglos y siglos exaltándome ante las estatuas de plomo que se presentaban ante mí con terribles maravillas de cristal.
Ahora, no importa si eres cristal o si eres plomo, sencillamente no te voy a ver. No voy a dejar que traigas a mi vida tus influencias de bien y de mal. No voy a perder el equilibrio.
O quién sabe, tal vez no perder el equilibrio es la manera más febril y vanidosa que hay de hacerlo.
Caer y fingir que se está erguido.
Ahora, no importa si eres cristal o si eres plomo, sencillamente no te voy a ver. No voy a dejar que traigas a mi vida tus influencias de bien y de mal. No voy a perder el equilibrio.
O quién sabe, tal vez no perder el equilibrio es la manera más febril y vanidosa que hay de hacerlo.
Caer y fingir que se está erguido.
jueves, 15 de agosto de 2013
Ya me fui.
De la atemporalidad que suscitan los hechos que nunca llegan a pasar.
Bueno, sí pasan.
Y pa' eso estoy yo aquí.
Ya me voy.
Bueno, sí pasan.
Y pa' eso estoy yo aquí.
Ya me voy.
miércoles, 26 de junio de 2013
Sin respuesta[s]
El otro día, ya muy de noche, estaba hablando con una amiga sobre cosas que solo se pueden hablar de madrugada.
Lo que ocurre es que yo me preguntaba, como siempre, que por qué hay gente que da tanto y gente que da tan poco (aunque esta sea una interpretación simplista de la realidad) y ella respondía, con los ojos cerrados y quedándose dormida, que había muchas maneras diferentes de querer.
En lo que ambas, ella casi soñando y yo tan despierta como ahora, no nos poníamos de acuerdo, era en hasta que punto querer a nuestra manera es aceptable.
No sé, ¿se puede querer a alguien y pasar meses sin pensar en esa persona? ¿El amor puede estar reñido con la preocupación?
Tal vez porque a mí no me salía expresarme correctamente y me quedé con cosas que decir, llevo días pensando en ello. ¿Si alguien nos quiere no está idiosincráticamente programado para intentar hacernos felices?
¿Y si tu manera de querer riñe con la mía? ¿Y si yo necesito que me demuestres que me quieres y eso no está en tu manera de querer?
¿Empezaríamos a querernos menos?
¿Existe alguien que no necesite ese tipo de demostraciones de afecto?
Por mucho que intente ponerme en la piel de las personas despegadas por naturaleza, no entiendo por qué les parece tan aberrante cambiar un poco esa aversión al cariño abierto al menos una vez al mes, para que nosotros, los desgraciados enganchados a las personas a las que queremos, no nos sintamos terriblemente desengañados y solos.
Y pensando en esto, ella se quedó dormida y, aunque un poco más tarde, yo también me dormí.
Lo que ocurre es que yo me preguntaba, como siempre, que por qué hay gente que da tanto y gente que da tan poco (aunque esta sea una interpretación simplista de la realidad) y ella respondía, con los ojos cerrados y quedándose dormida, que había muchas maneras diferentes de querer.
En lo que ambas, ella casi soñando y yo tan despierta como ahora, no nos poníamos de acuerdo, era en hasta que punto querer a nuestra manera es aceptable.
No sé, ¿se puede querer a alguien y pasar meses sin pensar en esa persona? ¿El amor puede estar reñido con la preocupación?
Tal vez porque a mí no me salía expresarme correctamente y me quedé con cosas que decir, llevo días pensando en ello. ¿Si alguien nos quiere no está idiosincráticamente programado para intentar hacernos felices?
¿Y si tu manera de querer riñe con la mía? ¿Y si yo necesito que me demuestres que me quieres y eso no está en tu manera de querer?
¿Empezaríamos a querernos menos?
¿Existe alguien que no necesite ese tipo de demostraciones de afecto?
Por mucho que intente ponerme en la piel de las personas despegadas por naturaleza, no entiendo por qué les parece tan aberrante cambiar un poco esa aversión al cariño abierto al menos una vez al mes, para que nosotros, los desgraciados enganchados a las personas a las que queremos, no nos sintamos terriblemente desengañados y solos.
Y pensando en esto, ella se quedó dormida y, aunque un poco más tarde, yo también me dormí.
martes, 18 de junio de 2013
:/
There is something I can't hide.
Something I can't handle with.
You. Me. Something isn't working out.
And, yeah, it is easy to say 'well, let us be', but in the end that's not the answer.
Well, I don't even know the question...
Something I can't handle with.
You. Me. Something isn't working out.
And, yeah, it is easy to say 'well, let us be', but in the end that's not the answer.
Well, I don't even know the question...
domingo, 16 de junio de 2013
I got this feeling I can't hide.
Al menos.
Átame a tus manos solo con mirarme de reojo.
O no sé, lléname de mariposas el estómago sin palabras.
Hazme reír. Hazme llorar.
Finge que crees que soy más guapa que nadie.
O no sé.
¿Eh?
Átame a tus manos solo con mirarme de reojo.
O no sé, lléname de mariposas el estómago sin palabras.
Hazme reír. Hazme llorar.
Finge que crees que soy más guapa que nadie.
O no sé.
¿Eh?
sábado, 8 de junio de 2013
Gafotas.
Cómo no va a darme igual la realidad, si tengo libros.
¡Señores, ¿es que estamos locos?!
Que te crees tú que estoy yo aquí, mediocre, dejando que me mordáis el alma.
Si luego, a mí el único que me escucha cuando estoy triste es Pablo Neruda.
Y Jane Austen la única que duerme conmigo por las noches.
Si luego, cuando me siento sola, no sois vosotros sino Tolstoi, los que estáis ahí para decirme lo correcto.
O no, no lo correcto, sino la verdad.
Cómo no iba a darme igual la realidad...
¡Señores, ¿es que estamos locos?!
Que te crees tú que estoy yo aquí, mediocre, dejando que me mordáis el alma.
Si luego, a mí el único que me escucha cuando estoy triste es Pablo Neruda.
Y Jane Austen la única que duerme conmigo por las noches.
Si luego, cuando me siento sola, no sois vosotros sino Tolstoi, los que estáis ahí para decirme lo correcto.
O no, no lo correcto, sino la verdad.
Cómo no iba a darme igual la realidad...
martes, 4 de junio de 2013
No estábamos solos, debí darme cuenta.
Siempre quise tener un lugar para los dos,
pero a mí todas las cosas
me llegan tarde.
Carlos Blasco..
pero a mí todas las cosas
me llegan tarde.
Carlos Blasco..
domingo, 2 de junio de 2013
Walk all over you.
¡Vaya, bienvenida a casa!
Y bienvenidos también los malos rollos y las disputas y el no poder ni moverme sin molestarte.
Sí, sí, bienvenidos.
Pero yo paso, ¿eh?
Y bienvenidos también los malos rollos y las disputas y el no poder ni moverme sin molestarte.
Sí, sí, bienvenidos.
Pero yo paso, ¿eh?
domingo, 12 de mayo de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
Qué será la muerte.
Todo el tiempo que desperdicio al día pensando en cosas que no son ni van a ser verdad.
Perdona, ¿has dicho desperdiciar...?
Perdona, ¿has dicho desperdiciar...?
domingo, 5 de mayo de 2013
¿Quién decide?
Todo es tan mentira que las mentiras han llegado a ser verdades y las verdades han quedado replegadas, acusadas de ser mentira.
Por eso somos todos tan iguales, porque todos intentamos ser diferentes. Todos con el mismo ímpetu y los mismos medios.
No me importa tu color de pelo, ni cual sea tu idioma. Tienes exactamente el mismo énfasis por destacar que yo y que el resto. Y eso es una verdad más a la que hemos dado forma de mentira.
¡Cállate, que nos revolucionas a las masas!
Por eso somos todos tan iguales, porque todos intentamos ser diferentes. Todos con el mismo ímpetu y los mismos medios.
No me importa tu color de pelo, ni cual sea tu idioma. Tienes exactamente el mismo énfasis por destacar que yo y que el resto. Y eso es una verdad más a la que hemos dado forma de mentira.
¡Cállate, que nos revolucionas a las masas!
Y yo aquí haciendo eses.
Qué asco lo formal. Los puntos y las comas. Los espacios y el respeto a la ortografía.
A veces me pregunto quién nos llenó a todos la cabeza de golondrinas, de figuritas plateadas que agitan el dedo índice continuamente diciéndonos lo que tenemos que hacer.
Y lo que no.
Lo que está bien y lo que está mal.
Cómo es la métrica de la poesía o cuánto tiene que durar el amor.
¡Estudia, come bien, haz deporte, pórtate bien con los demás, sé fiel a tus principios, no saltes demasiado alto ni grites demasiado fuerte, respétate a ti mismo y a los demás, no seas egoísta, bebe mucha agua, no quieras demasiado ni demasiado poco, no vivas más de lo establecido, no sueñes imposibles, deja de ser diferente!
A veces me pregunto quién nos llenó a todos la cabeza de golondrinas, de figuritas plateadas que agitan el dedo índice continuamente diciéndonos lo que tenemos que hacer.
Y lo que no.
Lo que está bien y lo que está mal.
Cómo es la métrica de la poesía o cuánto tiene que durar el amor.
¡Estudia, come bien, haz deporte, pórtate bien con los demás, sé fiel a tus principios, no saltes demasiado alto ni grites demasiado fuerte, respétate a ti mismo y a los demás, no seas egoísta, bebe mucha agua, no quieras demasiado ni demasiado poco, no vivas más de lo establecido, no sueñes imposibles, deja de ser diferente!
domingo, 14 de abril de 2013
Pequeña de las dudas infinitas.
Dime que siempre soy igual y que por eso estoy de más y no de menos.
Que no habrá "cuando sepas de mí" para ilustrarme, ni grandes odas de amor en mi nombre.
Tal vez algún pequeño poema sobre algún defecto gracioso que me caracterice. Pero ya está.
Afán el mío de no se qué.
sábado, 30 de marzo de 2013
I can't be the answer.
¿Dónde está la satisfacción de ser siempre el que tenga la última palabra, de ser el que sepa más?
¿Dónde está la excusa para ser borde y despiadado con gente aleatoria sin razones concretas?
No encuentro los motivos, no encuentro la manera.
Pero bah.
¿Dónde está la excusa para ser borde y despiadado con gente aleatoria sin razones concretas?
No encuentro los motivos, no encuentro la manera.
Pero bah.
jueves, 14 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
Destruir después de leer.
¡No me satisface!
No sé qué hacer ya para que no se me caiga el alma al suelo cada vez que pienso que éramos íntimos y que yo luché por ti, y que ahora tú me das patadas a cada mínima oportunidad que se te presenta. Y es que luego lo niegas, tío, lo niegas. Hay que tener cojones. O bueno, no, porque todo esto es debido a tu carencia de los mismos. En serio, im-(de)pre-sio-nan-te.
Tiran más dos tetas que dos carretas.
No sé qué hacer ya para que no se me caiga el alma al suelo cada vez que pienso que éramos íntimos y que yo luché por ti, y que ahora tú me das patadas a cada mínima oportunidad que se te presenta. Y es que luego lo niegas, tío, lo niegas. Hay que tener cojones. O bueno, no, porque todo esto es debido a tu carencia de los mismos. En serio, im-(de)pre-sio-nan-te.
Tiran más dos tetas que dos carretas.
martes, 26 de febrero de 2013
Seguramente nadie.
¿Y si al final todo se reduce a que tu mirada está llena de inteligencia? A que levantas una ceja y haces que el mundo pare. A que no te sujetas a la barandilla para andar por la vida.
Después de tanta tontería, date cuenta, lo abstracto no sirve para nada.
Y yo estoy vendiendo mi alma, firmando contratos que sé que me van a hacer perder para poder crear poesía.
¿Es que estamos todos locos?
Después de tanta tontería, date cuenta, lo abstracto no sirve para nada.
Y yo estoy vendiendo mi alma, firmando contratos que sé que me van a hacer perder para poder crear poesía.
¿Es que estamos todos locos?
lunes, 25 de febrero de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
Cuando me desengañes.
No sé si viviré.
Tendré que aprender a hacer las cosas sin que seas mi principal incentivo.
Tendré que aprender a hacer las cosas sin que seas mi principal incentivo.
martes, 19 de febrero de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
Házmelo mirar.
Me encuentro en la tesitura de tener las palabras exactas y no poder usarlas.
Y la sangre hirviéndome en las venas como ahora sólo me pasa en aislados casos, en los que me hago pasar por una niña a la que hay que reñir. Desde luego, parece que las patadas en el culo me las busco yo, que me gustan o algo. Después de todas las montañas rusas, con sus loopings y sus caidas vertiginosas —y sus respectivas subidas venenosamente lentas (que te hacen recordar cosas que nunca has sido, pero que terminas creyendo que sí)— estoy donde empecé, pero sin hablar en plural, que eso es para principiantes, y yo tengo la experiencia teórica de los que nos sabemos la tonada pero suspendemos el examen. Está resultándome francamente inexplicable tanta vuelta atrás. Tanto tokotók encabritado en el pecho y tantas lágrimas gilipollas como las otras veces. Ya te digo, me conozco de sobra el camino pero no me sale recorrerlo. Apenas entiendo ya el diseño, las pautas, no encuentro relación lógica entre lo que es y lo que debería, lo que —como ya he dicho—, sé perfectamente decir y voy a callar de por vida.
Pues claro que soy una gilipollas, pero ¿en qué momento lo he negado?
Y la sangre hirviéndome en las venas como ahora sólo me pasa en aislados casos, en los que me hago pasar por una niña a la que hay que reñir. Desde luego, parece que las patadas en el culo me las busco yo, que me gustan o algo. Después de todas las montañas rusas, con sus loopings y sus caidas vertiginosas —y sus respectivas subidas venenosamente lentas (que te hacen recordar cosas que nunca has sido, pero que terminas creyendo que sí)— estoy donde empecé, pero sin hablar en plural, que eso es para principiantes, y yo tengo la experiencia teórica de los que nos sabemos la tonada pero suspendemos el examen. Está resultándome francamente inexplicable tanta vuelta atrás. Tanto tokotók encabritado en el pecho y tantas lágrimas gilipollas como las otras veces. Ya te digo, me conozco de sobra el camino pero no me sale recorrerlo. Apenas entiendo ya el diseño, las pautas, no encuentro relación lógica entre lo que es y lo que debería, lo que —como ya he dicho—, sé perfectamente decir y voy a callar de por vida.
Pues claro que soy una gilipollas, pero ¿en qué momento lo he negado?
martes, 5 de febrero de 2013
The way we were.
"—Dime que te has cansado de mí. Dime que no compartes mis ideas, dime que hablo demasiado. Que no te gusta mi perfume, mi familia, mi cocina. Pero Hubbel, ¿por qué precisamente con Carol?
—Kate, ¿qué nos ha ocurrido a los dos? No tiene nada que ver con lo de Carol. Por favor... Serénate.
—Estoy serena. Me horroriza lo que has hecho con tu libro. Detesto la película, tus amigos, las palmeras, ¡ojalá lloviera! Quiero... Quiero que nos queramos como antes."
K-K-Katie y Hubbel.
—Kate, ¿qué nos ha ocurrido a los dos? No tiene nada que ver con lo de Carol. Por favor... Serénate.
—Estoy serena. Me horroriza lo que has hecho con tu libro. Detesto la película, tus amigos, las palmeras, ¡ojalá lloviera! Quiero... Quiero que nos queramos como antes."
K-K-Katie y Hubbel.
El telón se me ha enganchado.
Todos nos creemos almas cándidas y bondadosas y todos creemos ser merecedores de la más elevada de las piedades.
Pues no, que no es asín.
Pues no, que no es asín.
domingo, 3 de febrero de 2013
She.
She may be the face I can't forgetThe trace of pleasure or regretMay be my treasure or the price I have to payShe may be the song the summer singsMay be the chill the autumn bringsMay be a hundred different thingsWithin the measure of a day
She may be the beauty or the beastMay be the famine or the feastMay turn each day into a heaven or a hellShe may be the mirror of my dreamsThe smile reflected in a streamShe may not be what she may seem inside her shell
She may be the beauty or the beastMay be the famine or the feastMay turn each day into a heaven or a hellShe may be the mirror of my dreamsThe smile reflected in a streamShe may not be what she may seem inside her shell
miércoles, 30 de enero de 2013
martes, 29 de enero de 2013
..
Mírame sin tamizarme.
Sin filtros, sin milongas.
Que te guste todo lo malo y que
te cueste conocer todo lo bueno.
¡Hm, a ver si así parece que vivimos!
Sin filtros, sin milongas.
Que te guste todo lo malo y que
te cueste conocer todo lo bueno.
¡Hm, a ver si así parece que vivimos!
lunes, 21 de enero de 2013
De toda la vida.
No es para que suene resentido o desesperado. Aunque probablemente sonará patético. Un intento infantil de reflejar, probablemente sin éxito, una de las verdades más absolutas del universo.
Y es que lo más que quieras a una persona, lo más que le rías las gracias, que esperes estar con ella, o que insistas si no te contesta en algún chat, menos importarás tú.
Yo tengo la teoría de que esto ocurre porque el peso siempre es el mismo. Y es repartido, así que si alguien da mucho, para qué iba el otro a hacer lo mismo. Se produciría un desequilibrio.
Pero la peor parte es que también estamos siendo los malos. Porque aunque se nos ocurran mil personas por las que damos todo esperando todo y sin recibir ni la mitad de lo ¿merecido?, hay personas a las que estamos haciendo lo mismo. ¿A que esas no se nos ocurren? Personas a las que no nos importa ignorar si vemos llegar un mensaje, personas que probablemente estarían encantadas de escuchar todo lo que intentamos decir a aquellos que no nos hacen ni caso. Esa es la verdad y no otra.
Una entre las mil verdades impenetrablemente eternas de las que no queremos darnos cuenta.
Y es que lo más que quieras a una persona, lo más que le rías las gracias, que esperes estar con ella, o que insistas si no te contesta en algún chat, menos importarás tú.
Yo tengo la teoría de que esto ocurre porque el peso siempre es el mismo. Y es repartido, así que si alguien da mucho, para qué iba el otro a hacer lo mismo. Se produciría un desequilibrio.
Pero la peor parte es que también estamos siendo los malos. Porque aunque se nos ocurran mil personas por las que damos todo esperando todo y sin recibir ni la mitad de lo ¿merecido?, hay personas a las que estamos haciendo lo mismo. ¿A que esas no se nos ocurren? Personas a las que no nos importa ignorar si vemos llegar un mensaje, personas que probablemente estarían encantadas de escuchar todo lo que intentamos decir a aquellos que no nos hacen ni caso. Esa es la verdad y no otra.
Una entre las mil verdades impenetrablemente eternas de las que no queremos darnos cuenta.
domingo, 20 de enero de 2013
Sí.
Vale, estamos mirando la vida, analizándola.
Pero demasiado deprisa, con ansia, como si lo que importase fuera el número de veces y no el cómo.
No nos detenemos a pensar cada aliteración, cada metáfora que tenemos ante nuestros ojos.
Con suerte, sólo en el mejor de los casos, nos molestaremos en describir lo que estamos viendo directamente, e incluso así habrá cosas que no digamos porque, claro, hay protocolos que respetar.
Y luego los detendremos a pensar, y también tendremos un filtro en nuestra mente que nos impedirá ver lo que en realidad está existiendo, donde estamos existiendo.
Pero toda esta velocidad, todas estas ojeadas rápidas al universo, estos amagos de profundidad que hacemos en nuestros ratos libres, al fin y al cabo no nos están llevando a nada.
Porque deberíamos estar dedicando los ratos libres a los pensamientos superficiales, deberíamos estar completamente sumergidos en el universo.
Y detenernos a pensar sin censuras, qué, cuándo, cómo y en quién pienso en sólo cosa mía. Y si no me gusta lo que veo, por lo menos tendré la oportunidad de reconocérmelo a mí mismo.
Molestarnos en describir qué es lo que hay detrás de lo que está pasando, y no sólo el hecho así, buscar las consecuencias. ¡Qué más da lo establecido!
Tendríamos que ir a paso de tortuga, planteándonos cada diminuta mini-cosa que ocurra a nuestro alrededor y dentro nuestra, y sin escatimar en tiempo, porque tenemos todo el del mundo.
La vida terminaría analizándonos a nosotros.
Sarcastic bitch.
Aish, qué bonito sería volver a la inocencia de hace dos o tres años, donde todo era más divertido, y estaba menos claro. Donde no todo el mundo me parecía idiota, donde podía ir escribiendo cursiladas por ahí sin sentirme imbécil. Ay, qué bonitas las conversaciones insulsas repletas de corazoncitos, y la ausencia de esta sensación de que hice totalmente el ridículo. Qué bonito todo.
Ah no, que no.
Ah no, que no.
martes, 15 de enero de 2013
Onomatopeya de soplar para dentro con los labios cerrados.
Y mirada de que qué se le va a hacer.
Y pijama.
Y bueno, mal.
Y pijama.
Y bueno, mal.
Qué expectación.
Sólo respiro para que existas.
Sólo he crecido lo suficiente como para agarrarte si te caes.
Sólo he escrito para que pudieras leer.
Sólo estoy haciendo el tonto para que te rías, y sólo me río cuando tú quieres.
Sólo sé que existo porque tú me miras.
Y sólo tengo ojos para verte.
Sólo hablo cuando sé que tengo que rescatarte del mundo.
Sólo quiero porque es a tí.
Sólo he crecido lo suficiente como para agarrarte si te caes.
Sólo he escrito para que pudieras leer.
Sólo estoy haciendo el tonto para que te rías, y sólo me río cuando tú quieres.
Sólo sé que existo porque tú me miras.
Y sólo tengo ojos para verte.
Sólo hablo cuando sé que tengo que rescatarte del mundo.
Sólo quiero porque es a tí.
Poeta de mierda.
No dejo de repetirme "ya veras como el tiempo pasa".
Pero es que ni yo me lo creo.
Y además, no entiendo por qué iba a querer yo que pasara el tiempo, si así solo me alejo de las cosas.
Y sin saber a lo que me acerco.
Y no dejo de repetirte "ya verás que todo va bien".
Porque, ¿cómo iba yo a dejar de caer en el error de pensar que entiendo todo lo que te pasa pero que tú no entiendes nada de mí? Cómo iba yo a pensar que ni siquiera quieres que te lo digan.
Puede que todo lo que necesite sea que me cuenten que, de hecho, no soy única, y no estoy aquí en el mundo para salvarlo. Que no depende de mí.
Y el universo no deja de decirnos "Vais demasiado rápido, demasiado lejos".
Y paramos, y dejamos de saber qué pensar o dónde estar.
Y paramos.
Pero es que ni yo me lo creo.
Y además, no entiendo por qué iba a querer yo que pasara el tiempo, si así solo me alejo de las cosas.
Y sin saber a lo que me acerco.
Y no dejo de repetirte "ya verás que todo va bien".
Porque, ¿cómo iba yo a dejar de caer en el error de pensar que entiendo todo lo que te pasa pero que tú no entiendes nada de mí? Cómo iba yo a pensar que ni siquiera quieres que te lo digan.
Puede que todo lo que necesite sea que me cuenten que, de hecho, no soy única, y no estoy aquí en el mundo para salvarlo. Que no depende de mí.
Y el universo no deja de decirnos "Vais demasiado rápido, demasiado lejos".
Y paramos, y dejamos de saber qué pensar o dónde estar.
Y paramos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)